martes, 29 de julio de 2008

El hombre que amo



El hombre que amo

debe estar amaneciendo

en otros musgos

abriendo caderas de noches intrusas

de cara a la brisa sus fauses

llovido de estrellas las manos


Cómo decirle mi nombre

con labios de lluvia

con mi cuerpo de sílex

que las vertientes de mi savia

me comen como medusas hambrientas

que de noche suben en melodías

de enredaderas esos caballos

cómo decirle del silencio

de mi almohada

Y quisiera que me creyera...


El hombre que amo

debe estar de metáforas

besado en promesas futuras

Yo, perpetua, como un astro

solitaria escapándoseme

el corazón por la boca...

domingo, 27 de julio de 2008

Presencia carnal




Escribo para no suicidarme en el lecho
de la noche que llora
Hechizo, caminas en mil hormigas
de luz vibrantes
hiriéndome los tallos de la memoria

En estos jardines de dientes y faunos
las ciudades preñadas de ojeras
me niegan la tregua y me ofrecen el látigo

Las palabras se descuelgan como racimos
convocadas en el hedor de los ímpetus
castradas, fantasmales y sedientas
se atan a tu miembro bendito
que no está sino como un ángel de presencia
en los efluvios mendigos
de mi pleamar
y el deseo tiene un nombre
tatuado en mi sexo invisible

Es tiempo de un instante eterno
en la cópula de los signos
que eyacula insomnios
en senos de espectros nocturnos

De carne son las palabras
que arrastran los pies del amor
en la incandescencia
del vértigo de una telaraña
que crece como este poema.

domingo, 20 de julio de 2008

Ruinas





Ruinas

He parido un bosque de luz en la cantera
Y eso es todo
No exijas el gajo cuneiforme del espanto
Me trasmuto en ave y vuelo
Lo peor es salirse de uno mismo
y sembrarse en tiempo de espantapájaros
cuando la palabra orfandad camina sola
llevando semilla de úteros dormidos
en pico rasgado
letra picoteada
devorada cría
sílabas como insectos
que zumban la noche que se aleja

Una resaca de follaje se me esparce
ahora sin mí como haré para llegar
adonde no he ido nunca.

La noche se me resbala
escurridiza noche,
Noche zorra.
Y el útero henchido de fuego
Signos de mi sombra
de lo que queda luego de las ruinas
de la noche y de lo que no escribiré.



sábado, 19 de julio de 2008




Azul

Esta noche que tiene tu rostro azul.
Ojos de noche azul.
Y mi deseo es azul.
Bendito color de los mares
Maldito náufrago en alta mar.
Sigo nombrando al velero que navega
sin capitán ni timonel.
Cómo sueña el amor cuando el itinerario
está escrito sobre estelas.
Esta noche tiene de luces urgencias
Jadea silenciosa
quizá extravié su ruta y se olvide del relámpago
mientras
el deseo es azul.
Voy a anunciarlo en mis versos: todo tiene tu azul.
Escribo en tus ojos.

Version definitiva

Versión definitiva

Acaso no creas que escriba para ti
Este libro de deseo que se abre a tu mirada
Hojéame lento con ojos del océano calmo
Mi poema soy yo
que no se termina de escribirse jamás
inacabada e invulnerable
quizá nunca llegue a decirme soy
sino estoy
Amante/ Amada/ Amándonos
Dentro de mí cabe tu nombre
Eso es todo, no pidas más...

He encontrado una justificación
pues nunca escribiremos sin el otro
-que llevamos también dentro-
Y ese relativo estado de la pluma
satisface a los dioses.
El borrador que no se acaba
abluciones de sal y espumas
escrito en el fondo del mar
es el indulto por los pecados de mis versos tardíos

sábado, 12 de julio de 2008

Los pajaros

Los pájaros

En mi palacio tengo una jaula de oro.
Salven a los pájaros de mi cuerpo,
aquellos que picotean despojos
de mi tristeza enclaustrada en la lágrima.
Caballos de fuego erizados cual pezón ardido
cantan y son sueños acorralados en el miedo de la nada.
Sólo deseo que muerde el trino de las carnes
A veces se pliega, otras expande en alas y vuela.
A veces, sólo a veces son sólo pájaros.
Otras trino.
Y mi sexo que sube música
en la enredadera del pensamiento.
Hay que salvarlos de mi carne.
Y el sexo que se hace pajaros
y vuela, vuela...

viernes, 11 de julio de 2008

Juego erótico

Mírame, desnuda mi carne te concede un deseo.
Que tu lengua se impregne de lluvia en cada recodo
de mis surcos y entre en las comisuras de mi feminidad
aullando como una loca sedienta de licores.
Sonanbula del verbo eterno que resbala por paredes
de piernas que vuelan a ojos infinitos.
Abarcadores de mi intimidad preñada a besos
viajando a mi océano proveedor de barcas…

Náufrago y mares se conocen en alta mar.

Se miden en el lecho de espumas remotas
en el necio abrazo de muerte y sal.
Pocos son los que se salvan del amor
esa comarca hambienta que espera con sed
para redimir o condenar.

(Te invito a formar parte del juego entre aguas).

Y juntos en el lugar inabarcable que no se nombra
mas se goza de libídine sagrada de deseo.
Locos, desnudos, embriagados de rocio de espasmos
montados el uno en el otro, tal un satélite y su anillo.
Transparentes y difusos
comiéndonos las penas
mordiéndonos los sueños,
palpitantes de vida como una campana
horizontales y felices en la gramilla de la tierra,
tirando raíces espumosas sobre la hierba mojada
acrobáticos y desenfadados nuestros cuerpos
exhaustos y gozosos, alegres payasos de la existencia,
marinos sin nombre ni rumbo,
aplaudidos sólo por estrellas nocturnas.

Mírame, mi pensamiento se abre cual espejo
y te obsequia el secreto del arcano descifrar…

Turquia, Julio de 2008

martes, 8 de julio de 2008

viernes, 4 de julio de 2008

El Hombre que amo







El hombre que amo


debe estar amaneciendo en otros musgos

abriendo caderas de noches intrusas.

Cómo decirle mi nombre con labios de lluvia

con mi cuerpo de sílex / que las vertientes

de mi saviame comen como medusas hambrientas.

Que de noche suben en melodías de enredaderas

esos caballos.

Cómo decirle del silencio de mi almohada

Y quisiera que me creyera...

El hombre que amo

debe estar de metáforas besado en promesas futuras.

Yo perpetua, como un astro, solitaria

escapándoseme el corazón por la boca...


Del Poemario Con el espiritu de las Musas

Israel, 2008